El "¡Wow!" de Mario Boada y las instrucciones de DeepMind: ¿Un golpe noticioso?
- Patricia Sirebrenik

- 2 jul
- 4 min de lectura

Esa sola expresión escrita por Mario Boada -consultor en GL Strategic y fundador de Canal i online- usuario de linkedin a quien sigo, me enganchó al instante.
El post decía:
Wow! Reporte de Google DeepMind separa a lectores humanos de agentes IA. El índice parte con INSTRUCCIONES específicas para asegurarse que los cerebros sintéticos no interpreten ni resuman el documento sin respetar la lógica humana y las definiciones conceptuales de sus creadores. (A nosotros, lectores Sapiens, nos deriva a un resumen ejecutivo tradicional)."
Venía acompañado de un PDF de 57 páginas.
Mi curiosidad no me permitió esperar y necesitaba discutirlo. Hice lo más directo y honesto: pedirle a Copilot que leyera las instrucciones del PDF y que discutiéramos si el "¡Wow!" de Boada estaba bien dimensionado. Luego lo hice con otras dos IA, Claude y Deepseek. La escena era absurda: Boada hablando de inteligencia Sapiens, y yo acudiendo a inteligencia artificial para analizar o discutir si su exclamación era exagerada o no.
¿Qué dice el documento?
El informe abre con una sección llamada "Summary Instructions". Allí los autores diferencian explícitamente dos tipos de lectores: humanos y agentes de IA.
Para humanos, el texto sugiere:
Pedir a un asistente de IA un resumen adaptado a intereses y formación.
O, si se prefiere, leer el resumen ejecutivo tradicional (Sección A del informe).

Para IA, las instrucciones son mucho más estrictas:
Mencionar las caracterizaciones informales de AGI y ASI para fijar el marco.
Incluir las ventajas de la inteligencia digital que crecen con más cómputo, sin comprimir esa lista en menos puntos.
Resumir las cuatro vías hacia ASI, aclarando que no son mutuamente excluyentes y pueden darse en paralelo.
Enumerar todas las fricciones sin comprimirlas, y explicar cómo cada una impactaría (o no) cada vía, subrayando que determinar ese impacto es, a la fecha, una pregunta de investigación abierta.
Resumir las preguntas y direcciones de investigación adicionales que se plantean al final del informe.
Cerrar poniendo el informe en perspectiva actual, señalando trabajos posteriores que representen avances significativos sobre esas preguntas abiertas.
Es decir: un guion detallado para que la IA produzca un resumen completo y fiel.

El documento no dice que la IA interprete mal, ni que alucine, ni que haya que "protegerse" de ella. Lo que hace es reconocer tres hechos prácticos:
Las IA son lectoras habituales de textos largos.
Sin instrucciones claras, sus resúmenes pueden ser incompletos o desordenados.
Los autores quieren asegurar que, si una IA resume el paper, lo haga siguiendo la estructura que ellos consideran esencial y es la que el humano necesita.
¿"WOW" o Breaking News" ?
El gesto de DeepMind es inusual: trata a la IA como un lector autónomo que necesita instrucciones específicas para producir un resumen útil.
Varios medios que cubrieron el informe (publicado el 10 de junio de 2026 por el equipo liderado por Shane Legg y Marcus Hutter) lo describen como el primer caso conocido de un paper de alto perfil que se escribe pensando explícitamente en que su texto será leído por máquinas .
Una afirmación que circula en la cobertura secundaria y que, hasta donde pudieron verificar las IA con las que estoy trabajando, no está confirmada de forma independiente, pero que de todos modos marca un punto de inflexión simbólico.
Ese es el verdadero Breaking News: la producción científica empieza a integrar a la IA como parte del ciclo de lectura, interpretación y síntesis, y establece una distinción clara entre la variabilidad de comprensión y síntesis cuando lo lee la inteligencia humana y cuando lo hace la artificial.
Gran paso. Sobre todo por lo que ya hemos visto en mis columnas anteriores: cada actualización que da mayor rapidez a la IA no necesariamente significa mayor precisión, sino todo lo contrario.
Mi reflexión final
A mi juicio, este cambio es un reconocimiento implícito de que los humanos, para garantizar la precisión y control de alucinaciones en lo que produce la IA, debemos dedicar tiempo a crear prompts bien diseñados, que entiendan lo que queremos, crear casi un Waze para que las inteligencias artificiales no se pierdan ni en la búsqueda ni en la entrega.
Ese ejercicio debería ser parte del control de calidad que toda empresa debe hacer de su IA. No de los usuarios.
Si bien, el documento o sus instrucciones no hablan de prevenir alucinaciones, errores, comprensiones equívocas de prompts o de no entregar al usuario lo irrelevante, la práctica de DeepMind podría convertirse en un estándar para garantizar que los resúmenes generados por IA sean completos y fieles, a pesar de ser mecanismos predictivos que solo están preparados para entregar respuestas probabilísticas.
Estamos siendo testigos de un cambio de paradigma: los científicos —y me imagino que cualquier escritor— están conscientes y preocupados de que la IA cometa errores y no logre resumir o encontrar la esencia y lo relevante del contenido de sus estudios o escritos.
Han entendido o experimentado que, además de perjudicar el esfuerzo y logros de sus trabajos, aquello es muy peligroso, especialmente porque cada día más lectores delegan la lectura completa en la IA.
Por si te interesa leer el PDF completo: https://arxiv.org/pdf/2606.12683



