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LinkedIn Game: cuando el juego no aprovecha su jugada

  • Foto del escritor: Patricia Sirebrenik
    Patricia Sirebrenik
  • 25 oct 2025
  • 4 Min. de lectura

¿JUEGAS con los Games de LinkedIn? Mi columna de hoy te enseñará que es mucho más que un juego y que sirve para tu carrera y búsqueda de empleo... Y eso no te lo dice ni siquiera Linkedin!!

Recibí una notificación juguetona de LinkedIn: “Víctor y 18 usuarios más ¡Arrasaron en Zip! ¡Enséñales quién manda!” Me sorprendió. No entendí el cambio de tono: lúdico, desafiante, casi competitivo. Entré al link para saber en qué tengo que “mandar” y entendí menos. No había contexto, solo un juego. Llevaba tiempo sin entrar a la plataforma, y está claro que me perdí de algo. Pero también está claro que LinkedIn perdió otra cosa: la lógica profesional que debería orientar su narrativa algorítmica.

 

Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, LinkedIn lanzó seis juegos interactivos: Crossclimb, Pinpoint, Queens, Tango, Zip y Mini Sudoku. Se presentan como “pausas para tomarse un descanso y estimular la mente”. Son una adaptación de las dinámicas lúdicas que otras plataformas —como Facebook e Instagram— ya utilizan para fidelizar usuarios a través del entretenimiento. En esta red pueden ser mucho más que eso. Sabemos que estos juegos activan funciones cognitivas clave: lógica, asociación verbal, memoria semántica y planificación estratégica. 


Con más de 1.15 mil millones de usuarios activos mensuales en 2025, LinkedIn es la red profesional más grande del mundo. Sin embargo, no ha especificado cuántos de esos usuarios participan en sus juegos interactivos. Lo que sí sabemos es que hay cerca de 250 millones de usuarios activos diarios, lo que representa aproximadamente el 22% de su base total —muy por debajo de Facebook (68.7%), Instagram (25%) y X/Twitter (40.6%). Esta diferencia revela un potencial desaprovechado en términos de retención y activación estratégica.


En el caso de LinkedIn, la interacción con los Games, no se comunica en sintonía con su identidad profesional. Según sus propios anuncios, el objetivo de estos juegos es “animar a los profesionales a tomarse un descanso y estimular la mente”. Pero esa presentación —ligada al ocio y la recreación— no conecta con el perfil de muchos usuarios que ingresan a la plataforma para trabajar, buscar oportunidades o liderar procesos. De hecho, la mayoría entra por motivos puntuales y se desconecta rápidamente. ¿Es el “jugar por jugar” el gancho adecuado para fidelizar al 78% restante?


Un potencial formativo y estratégico desaprovechado.

Conversaciones en otras plataformas confirman la sorpresa de muchos usuarios: “¿Qué hace esto en LinkedIn?” o “No tengo tiempo para jugar”. La red profesional podría interpretar esa reacción como una oportunidad para contextualizar y adaptar los juegos, captando a usuarios que hoy los descartan.


¿Cómo? Con un gancho laboral claro: estas dinámicas ya se utilizan en procesos de selección, evaluación de habilidades blandas y entrenamiento profesional. LinkedIn no ha logrado comunicar que diseñar o dominar estos juegos puede ser una ventaja estratégica para quienes lideran, entrevistan o postulan.


Tampoco ha asociado cuatro conceptos clave al juego en su plataforma —conceptos que podrían darle valor agregado al usuario profesional: "JUGAR = DESCANSAR · ENTRENAR · APRENDER · SUMAR (habilidades)".


La arquitectura comunicacional actual no ofrece contexto, ni bienvenida, ni vínculo con el perfil profesional del usuario. LinkedIn podría atraer a quienes hoy descartan sus juegos si los presentara como simuladores cognitivos o entrenadores estratégicos. Al vincularlos con habilidades clave —liderazgo, entrevistas, selección de personal—, el número de jugadores podría crecer de forma significativa. Hoy, sin embargo, la plataforma los comunica como entretenimiento, sin conexión con el perfil profesional del usuario



No hay introducción, contexto ni narrativa formativa. El usuario recibe notificaciones con tono competitivo, pero sin saber qué se juega ni para qué. Al seguir el vínculo, se encuentra con un crucigrama Zip u otro juego sin objetivo claro ni relación con su perfil profesional. Solo hay instrucciones para entender el juego y empezar a jugar. Esa ambigüedad en el tono —lúdico, retador y sin marco— afecta la iniciativa del usuario promedio y limita el alcance estratégico.



Al consultar a la IA si hay críticas o comentarios en redes sobre el tema, descubrí que la mayoría de los comentarios en foros como Reddit o medios como Xataka se centran en la sorpresa o incomodidad de ver juegos en una red profesional. Menos del 10% problematiza el diseño de interfaz o la falta de contexto. 


La falta de conversación estratégica sobre estos juegos en la propia red LinkedIn —la plataforma profesional más grande del mundo— es en sí misma una prueba. Ese silencio propone ocuparlo con una lectura de negocios fina y a la medida.


El entorno condiciona la lectura: en plataformas abiertas hay crítica espontánea; en LinkedIn, silencio o celebración en notificaciones que el propio jugador autoriza a compartir. No se habilita una narrativa intermedia que permita entender el juego como espacio de creación, entrenamiento y análisis. Como en las elecciones, donde los votos blancos no se interpretan, aquí tampoco se lee el silencio como dato.


¿Qué se dice del juego en otras plataformas? ¿Y qué se calla en LinkedIn? Esta tabla contrasta cinco ejes de lectura que revelan el entorno como variable editorial.



El juego está ahí. Lo que falta es una interfaz crítica, hecha a la medida de LinkedIn, que interprete el perfil profesional de sus usuarios y convierta una pausa lúdica en una oportunidad editorial.

 
 
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